Es la capital de la provincia del mismo nombre o,
como también se la conoce, capital del Santo Reino.
como también se la conoce, capital del Santo Reino.

Tiene una población de 116.557 habitantes (2009, fuente INE),
lo que supone aproximadamente una sexta parte
de la población de toda la provincia.
Está considerada como la ciudad más antigua de Europa,
ya que recientemente ha sido descubierto el yacimiento
neolítico de Marroquíes Bajos, en el norte de la ciudad,
que data de aproximadamente 2.500 años antes de Cristo,
con viviendas dispuestas en círculos concéntricos
y una incipiente infraestructura hidráulica.
Bajo el lema de capital mundial del aceite de oliva,
la actividad económica de la ciudad, no obstante,
está basada en el sector servicios, la administración,
lo que supone aproximadamente una sexta parte
de la población de toda la provincia.
Está considerada como la ciudad más antigua de Europa,
ya que recientemente ha sido descubierto el yacimiento
neolítico de Marroquíes Bajos, en el norte de la ciudad,
que data de aproximadamente 2.500 años antes de Cristo,
con viviendas dispuestas en círculos concéntricos
y una incipiente infraestructura hidráulica.
Bajo el lema de capital mundial del aceite de oliva,
la actividad económica de la ciudad, no obstante,
está basada en el sector servicios, la administración,
la industria agrícola y alimentaria,
la construcción y un incipiente turismo cultural.
La ciudad de Jaén se alza al pie del Cerro de Santa Catalina,
calles empinadas y pronunciadas pendientes
La ciudad de Jaén se alza al pie del Cerro de Santa Catalina,
calles empinadas y pronunciadas pendientes
que definen su urbanismo,
ensanchándose hacia las zonas más llanas
y amplias de los nuevos barrios y bulevares.
En sus alrededores abundan fértiles tierras de cultivo
y extensos olivares que buscan el descanso
ensanchándose hacia las zonas más llanas
y amplias de los nuevos barrios y bulevares.
En sus alrededores abundan fértiles tierras de cultivo
y extensos olivares que buscan el descanso
Hacia el sur y el sureste se encuentran
las Sierras de Jaén y Jabalcuz, que abrigan a la capital;
así como una muestra virtuosa del arte de la piedra,
material exclusivo en el que se construyó.