MÁLAGA

La ciudad de Málaga se encuentra situada en un 
privilegiado enclave natural.

Su término municipal tiene una superficie de 398,25 km2 
y su población de hecho en el área metropolitana 
alcanza el millón de habitantes. 

Los factores ambientales y geográficos que han incidido de un modo 
más notorio en el desarrollo y evolución 
de la ciudad han sido la influencia marina,


la ubicación del municipio sobre dos valles fluviales 
(Guadalhorce y Guadalmedina), su orografía y su régimen climático. 


El mar Mediterráneo baña sus costas, y los montes de Málaga la circundan,
conformando una barrera montañosa que la defiende del frío,


caracterizándose su clima por sus suaves temperaturas gracias 
al papel del mar como regulador térmico. 


Su orografía es abrupta, con una altura media de 500 m. 
La ciudad fue fundada por los fenicios, quienes construyeron un poblado
cerca del cerro donde hoy se encuentra la Alcazaba.

 
Durante la época de los romanos, Málaga gozó del privilegio 
de ciudad confederada de Roma. 


Vivió una de sus etapas de mayor 
progreso bajo el control de los árabes.

En 1487 es conquistada por los Reyes 
Católicos. 
Fue esta una etapa de imparable decadencia.

A finales del siglo XVIII 
y principios del XIX, en Málaga 
nace una alta burguesía en torno 
a dos grandes familias:
la de los Larios y la de los Heredia, que convierten a la ciudad en el centro industrial de nuestro país.

Además  de la Alcazaba, cuenta con otros monumentos históricos de interés, tales como El Castillo de Gibralfaro,

 
La Catedral y El Museo Catedralicio o


El Teatro Romano.

 
Consta de numerosos Parques y jardines históricos;
algunos de ellos son El Parque de Málaga,

 
Los Jardines de Pedro Luís Alonso,

 
Los Jardines de Puerta Oscura,

 
El Jardín Botánico-Histórico La Concepción o

 
El Parque Natural Montes de Málaga.

 
En la actualidad, Málaga sigue creciendo. 

El gran milagro de Málaga ha sido el desarrollo de la Costa del Sol,
 que la ha convertido en capital mundial del turismo.